jueves, junio 07, 2007

Ingeniería del crecimiento

El crecimiento demografico de Guadalajara a partir de 1940 es sumamente significativo. Actualmente pareciera haberse desacelerado. Entre 1940 y 1970 la ciudad creció a un ritmo del 6.2% anual.

Hasta 1990 la tasa de crecimiento estuvo rondando el 3.4%. La ciudad de Guadalajara (cuando se la define como Area Metropolitana de Guadalajara) incluye varios municipios proximos de los alrededores con patrones de crecimiento bien distintos. En conjunto, en el período global cubierto por ambos índices ya expresados, la ciudad creció un 120%. El momento de mayor crecimiento probablemente esté ubicado durante la decada de 1970. Hacia 1900 la ciudad tenía una población de 100.000 habitantes que duplicó en los años treintas y a partir de allí el crecimiento se aceleró con los vaivenes arriba descriptos.

Actualmente Guadalajara, y todos los municipios conectados a ella, reúnen unos 4 millones de habitantes y se espera que en 2030 este número trepe a los 7 millones.

En el momento de mayor crecimiento, pasada la decada de 1940, la ciudad necesitó ampliar drásticamente sus vías de circulación y aplicar un nuevo criterio en su trazado urbano. Aquí también la piqueta del progreso arrasó muchos emblemas de la historia de la ciudad y el rasgo arquitectónico del area más colonial.

Durante la etapa de los traumas del crecimiento explosivo de la ciudad, hubo un emblemático episodio que llamó mi atención de manera singular.

En 1950 la ampliación de la Avenida Juárez encontró un obstáculo. Sobre uno de sus lados reposaba enorme el edificio de la Compañia Telefónica y Telegráfica Mexicana cuya casa matriz residía en Nueva York. El criterio generalizado había sido hasta ese momento la expropiación y la implacable demolición.



Un ingeniero tapatío, Jorge Matute Remus, propuso, diseñó, proyectó y realizó una quimera: mover las 1700 toneladas del edificio manteniendo activas las operaciones de la central telefónica que había en su interior.

Segun los relatos disponibles la obra supuso un desplazamiento del edificio de entre 6 y 12 metros. El proyecto implicó 6 meses de trabajos y mediante rieles, guías y gatos hidraúlicos se movió el edificio cimentado.

La espectacularidad de la empresa generó diversos mitos y luego la convirtió en la más popular de las que abordara el Ing. Matute Remus en su extensa vida profesional. Lo verdadero es que el edificio fue desplazado sin que las operaciones de telefonía y comunicaciones sufrieran percance alguno.



Jorge M. Remus murió en el año de 2002. Probablemente hubo de desplazar en su vida muchos otros obstáculos. Recuerda el formidable hecho una escultura de un hombre, en tamaño natural, que empuja la fachada del edificio en la misma direccion en la que alguna vez rieles y gatos hidraúlicos hicieron el esfuerzo. A su alrededor la avenida no ha dejado de moverse.





1 comentarios:

Anónimo dijo...

SOY ESTUDIANTE DE ARQUITECTURA EN LA FAC. DE MONTERREY, ESTAMOS VIENDO ARQUITECTURA MEXICANA, Y EL ATQUITECTO NOS MOSTRO UNA FOTO DE EL EDIFICIO Y DE COMO SE TUVO LA NECESIDAD DE MOVER, Y ME DEJO INRIGADA A TAL GRADO QUE LLEVO TODO EL DIA LEYENDO Y BUSCANDO MAS INFORMACION SOBRE ELLO, DESGRACIADAMENTE NO EXISTIA EL VIDEO, "ESO HUBIERA SIDO GENIAL", LO BUENO ES QUE HAY FOTOS EL CUAL PUEDO APRECIAR DIA A DIA EL MOVIMIENTO QUE SE REALIZO.
GRACIAS AL ING. MATUTE SE COMPRUEBA QUE TODO SE PUEDE.